Los Escritores No Tenemos Pesadillas

El otro día soñé que estaba atado a una silla en una habitación donde la luz era amarilla y escasa.

Un hombre alto, musculoso y rapado sostenía mi brazo izquierdo en una mesa.

“¿Dónde está el maletín?”, me preguntó. Su voz era casi tan grave como la situación. Yo le contesté que no sabía nada, y él empezó a reírse.

“Bien, todo es una broma”, pensé, todavía soñando. Pero el hombre sacó un cuchillo de su bolsillo, y colocó el filo justo entre la mesa y mi dedo índice.

“Si no me lo dices, te quedarás sin dedo”, me dijo. Tragué saliva y respondí: “No tengo ni idea, de verdad”.

Él presionó mi dedo contra el cuchillo, cada vez con más fuerza. Cerré los ojos porque no quería ver cómo me cortaban, pero la presión desapareció. Al segundo, noté que algo frío me acariciaba el dedo.

Abrí los ojos y vi que era un martillo, el cual se alejó de mi dedo solo para volver con más velocidad…

No sé si la lágrima salió antes o después de mi grito.

Entonces desperté. Estaba en la cama, no había pasado nada. ¡Mi dedo estaba bien!

***

Había tenido una pesadilla, sí, pero me di cuenta de que estaba sonriendo. Sentía una alegría especial y unas ganas tremendas de escribir. Así que me levanté y me pasé la primera hora de la mañana dando forma con palabras a la emoción que había sentido en esa “pesadilla”.

Mi intención no era narrar el sueño en sí, sino aprovechar la situación para crear el capítulo de una novela.

Fue entonces cuando me di cuenta de que los escritores no tenemos pesadillas, sino sentimientos que podemos transmitir.

Los sueños no son malos ni buenos. Son alegres, divertidos, terroríficos, decepcionantes, tristes o algún otro tipo de emoción.

Es importante detectar cuál es esa sensación específica que nos causa para poder entenderla y expresarla correctamente.

¿Y sabes qué es lo mejor? Que las buenas ideas no están escondidas solo en los sueños. Cada día está lleno de emociones que podemos detectar y compartir.

Esta silueta soy yo intentando dormir en un árbol. Bueno, sigo escribiendo, “que me ando por las ramas”.

Hace años leí la siguiente frase no sé dónde, quizá alguien la puso en un estado de Facebook:

La vida no se mide por los momentos que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.

Acabo de hacer una búsqueda en Google y parece que es de la película “Hitch: especialista en ligues”.

Da igual si escribes o no, pero creo que es importante que compartas esos momentos que te dejen sin aliento, aunque sea llamando por teléfono a alguien para explicárselo o enviando un mensaje. Si comunicas esa emoción correctamente, esa persona habrá ganado más vida gracias a ti.

A partir de ahora intentaré aprovechar más mis sueños para escribir. El problema es que normalmente me olvido de ellos. ¿Tú te acuerdas de lo que sueñas? Puedes responder en los comentarios.

P.D: Acabo de renovar el diseño de mi página web gracias al magnífico trabajo de un gran profesional: DavidPerálvarez.com. Estas últimas semanas también he estado actualizando el Curso de Novela. Te animo a ver el resultado.

Hasta la semana que viene 🙂

Manuel

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2 comentarios en “Los Escritores No Tenemos Pesadillas

  1. ¡Hola Manuel!

    Pues qué interesante la pregunta que planteas, me ha hecho reflexionar puesto que yo soy una persona que sueña mucho y además tengo la suerte de acordarme de lo que sueño generalmente…Lo cual no quita que muchas veces las cosas que sueño no tengan ni pies ni cabeza!

    De todos modos, pienso que los sueños por lo general no deben tomarse al pie de la letra puesto que tienen como objetivo informarnos de nuestros deseos y temores más inconscientes, aunque la mayoría de las veces lo que veamos en el sueño sea cuanto menos surrealista.

    ¡Que tengas un feliz domingo! 🙂

    1. Hola, Mar 🙂

      Gracias por tu comentario.

      Pues sí, es una suerte que te acuerdes de lo que sueñas, aunque imagino que a veces no será placentero recordar según que cosas.

      El inconsciente es un mundo que siempre me ha atraído. Hice un curso de interpretación de sueños hace años, quizá vuelva a leerme algún libro sobre el tema. Tal y como dices, son muy útiles para conocernos mejor.

      Disfruta del día y de los sueños de la noche, jaja.

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