Cómo Empecé a Ser Escritor Profesional

Mi primer empleo fue en un restaurante de comida rápida en Barcelona cuando tenía 16 años. Por aquel entonces, no sabía nada de la vida, ni siquiera barrer ni fregar. Tampoco hablaba bien el inglés. Recuerdo que al pollo le llamaba kitchen, y a la cocina le decía chicken.

Foto “FULL HD” hecha con un Nokia 3200 en el vestuario de mi primer empleo, en el 2006

Estuve dos años en varios locales de la misma empresa. La verdad es que estoy muy contento por todo lo que me enseñaron allí. Aprendí a hacer café, a cocinar, a limpiar… y sobre todo a tratar con el público. Servir a más de 200 personas cada día es toda una aventura. Especialmente si sonríes a cada una de ellas.

Hubo un compañero de trabajo que, siempre que llegaba un cliente, decía: “Hola”. Muchos no respondían con otro saludo, simplemente pedían: “Un café con leche”, “dame un sandwich de atún”, etc. Pero mi compañero no obedecía, sino que se limitaba a decir “Hola” otra vez. Era exagerado. Hasta que el cliente no le decía “Hola” también, él no empezaba a servirle.

A mí me daba vergüenza. Lo tenía al lado y era testigo de toda la situación. Un día le pregunté: “Oye, ¿por qué te esfuerzas tanto para conseguir que te saluden?”, y él me contestó: “Porque no soy un robot”.

Eso ocurrió en el 2007. Casi 10 años más tarde, ya hay máquinas que reemplazan ese trabajo. Sólo hay que entrar en un McDonald’s para comprobarlo. Actualmente existen robots que hacen una infinidad de tareas, pero, por mucho que se esfuercen… no son humanos.

¿Qué tienen en común un trabajo en un restaurante de comida rápida y la escritura? Que ambos servicios se hacen por y para personas.

Y es gracias a la humanidad que hoy soy escritor.

Mis Primeros Pasos como Escritor

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Yo escribiendo en el lago del Campus de la University of California en el 2011

Me licencié en filología inglesa en el 2012. Cursé el último año universitario en la University of California (UCSB) gracias a una beca que conseguí en la UAB. Por fin aprendí a distinguir entre kitchen y chicken. Durante la universidad, había empezado a escribir dos novelas. Una de ellas no la publiqué porque personalmente no consideraba que fuera suficientemente buena. La otra ni siquiera la terminé.

Más tarde escribí Mecnia, una novela de fantasía, y la autopubliqué. Disfruté del honor de compartir mi historia con muchos lectores y de firmar libros en diferentes ocasiones. Todavía trabajaba como profesor de inglés, profesión que ejercí durante 7 años. Pero, tras publicar la novela, había algo en mi interior que me decía: “Sigue escribiendo”. Así que un día, hace casi dos años, decidí obedecer a esa vocecita y empezar a dedicarme 100% a la literatura.
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Firma de libros en la Universidad de Barcelona

Busqué trabajo como escritor, corrector y traductor independiente, y encontré la plataforma Fiverr. Ahí empecé a conseguir mis primeros clientes. Ganaba alrededor de 3,5 euros por un texto de 500 palabras. Muy poco. Pero la verdad es que no me importaba, porque lo disfrutaba y, sobre todo, aprendía. Escribía con pasión, y los clientes lo agradecían. Y me pedían más trabajos, algunos de ellos con tiempos de entrega récord…

Un día escribí 10.000 palabras en 12 horas. Tenía que hacerlo. Si no, no llegaba a final de mes.

Subiendo de Nivel

Lo poco que ganaba lo invertía en apuntarme a cursos de escritura en español y en inglés. A medida que ganaba confianza en mí mismo como escritor, me subía mi propia tarifa por servicio.

Si no me valoraba yo mismo, nadie más lo iba hacer. Así que aprovechaba días concretos como mi cumpleaños y mi santo, o cuando alcanzaba alguna meta, para regalarme esos incrementos.

Con el tiempo, dejé de ofrecer servicios de redacción y me dediqué a escribir sólo mis propios proyectos, a corregir y a traducir textos. Conseguí reducir la cantidad de clientes para poder ofrecer mayor calidad.

Continuaba trabajando a través de la plataforma Fiverr, y esto es lo que conseguí:

Hice un total de 323 pedidos, tuve 0 cancelaciones y conseguí un 99% de calificaciones positivas.
Todo un logro, la verdad, pero al final decidí abandonar esa plataforma.

No fue nada fácil realizar tantas tareas. Al principio trabajaba siete días a la semana, y todavía lo hago en ocasiones, aunque ahora controlo más el tiempo. Me podía pasar el día entero en casa para respetar los tiempos de entrega y no rechazar ninguna oferta de trabajo.

Aun así, tenia muchas ventajas: tenía libertad de horario y de lugar de trabajo, y sobre todo me dedicaba a lo que me apasiona: la literatura. Adquirí información muy valiosa sobre los diferentes temas de las obras literarias con las que trabajaba, y obtuve una experiencia espectacular sobre el arte de la escritura.

He tenido el honor de conocer a muchos profesionales con los que ha sido un verdadero placer trabajar. Cada escritor con el que he tratado me ha otorgado como mínimo una oportunidad para disfrutar del poder de la lectura. Quiero dar las gracias en especial a Larrú, Helena Echeverría, Checko E. Martinez, Ernest Lopez Solà, Eliana Padrón, Luz Rodríguez, Hugo García y Guadalupe Treviño.

Actualidad

Mis objetivos profesionales siguen basados en la literatura. Ser un profesional independiente en España es extremadamente difícil, pero no tengo intención de rendirme.

Sigo escribiendo mis propios libros. Mi prioridad es la segunda parte de la novela Mecnia, y seguir con esta saga literaria hasta que se me agoten las ideas.

También me dedico a enseñar escritura de novela.

No sé cómo terminarán todos estos proyectos, pero sé que el proceso que sigo es una experiencia que me hace creer que todo es posible.

Porque las palabras tienen magia. Y el lápiz es una varita.

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22 comentarios en “Cómo Empecé a Ser Escritor Profesional

    1. Este artículo no habría sido posible sin la foto del lago, y mucho menos sin tu apoyo. Algún día volveremos allí para celebrarlo.

      Gracias por todo 🙂

  1. Me alegro de tu afán y motivación. Comparto tu entusiasmo por la escritura
    Te deseo todos los éxitos q te mereces, la verdad q eres muy buen profesional, conmigo y mi libro lo fuiste.
    Saludos afectuosos.

  2. Manuel, es un gusto trabajar contigo debido a tu responsabilidad y lo profesional que eres. Cuando haces las cosas con pasión y entusiasmo, es un éxito seguro. No todas las personas son tan valientes como para seguir el llamado de su corazón, te felicito por hacerlo. Porque con tu trabajo prestas a un servicio maravilloso. Gracias por estar!

  3. Muchas felicidades Manu. Positivismo, valores, y pasión por lo que amas te va a llevar dónde quieras. Un placer verte trabajar así de bien y evolucionando.

    Step by step – you will get there 🙂

    Te sigo la pista, a tope y un abrazo. PD: En Marzo 2017 nos vamos a vivir a Copenhagen (nuevo trabajo) te tengo que contar, VERY VERY EXCITING.
    XXX Judith

    1. ¡Hola, Judith!

      Muchas gracias por tus palabras.

      ¿A Copenhagen? No paras, jaja. Así me gusta.

      Sí, debes contarme tus experiencias y lo del nuevo trabajo. SOUNDS AWESOME!

      Espero poder verte prontito. Un súper abrazo 🙂

  4. Excelente Manuel, muchas gracias por compartirnos tu experiencia inspiradora. Aunque te doblo la edad es muy recién que empiezo a aprender del arte de la escritura y ha sido contigo, me siento privilegiado por ello.

    Desde Caracas – Venezuela
    Tyrone Martínez Pantoja

    1. ¡Hola, Tyrone!

      Agradezco tu comentario, de verdad. Es todo un honor poder transmitirte lo que sé.

      Deseo que disfrutes plenamente de las sensaciones que crees con tus propias palabras.

      Un abrazo desde Barcelona 🙂
      Manuel

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